martes, 16 de octubre de 2012

30 Congreso de Endourología

 
Los últimos avances tecnológicos en urología, tanto en el aspecto diagnóstico como terapéutico, temas de urología no invasiva o mínimamente invasiva, conceptos actuales y tratamiento de la hiperplasia prostática benigna, los altos costos que conlleva el empleo de la tecnología,  la necesidad de reportar las complicaciones en forma veraz y objetiva, son algunos de los aspectos  que se abordaron en el 30 Congreso de Endourología realizado en Estambul, que reunió a 2500 especialistas de más de 100 países. 
El doctor Elías Mora Kumboz, médico urólogo, quien participó en este importante evento, señala que uno de los  aspectos presentados de mayor relevancia es el relacionado con novedosas técnicas de imágenes, que se encuentran en etapa experimental.
 “En la actualidad, explica el especialista, los métodos de imágenes disponibles, bien sea tomografía, resonancia magnética, ultrasonido,  permiten detectar lesiones muy pequeñas, en etapas tempranas, de uno o dos centímetros, pero no a nivel microscópico. Es por ello que se están ensayando nuevas modalidades que buscan diagnosticar las lesiones, malignas o benignas, a nivel molecular, lo que podría significar un gran avance.”
-¿Cuáles son las nuevas técnicas que se dieron a conocer en el Congreso de Endourología?
-  Es pertinente recalcar que se encuentran en etapa experimental, todavía no tienen uso clínico. Entre las se encuentran las imágenes fusionadas (eco y resonancia magnética) para hacer diagnóstico moleculares. Otra es la Tomografía Óptica Coherente (OTC), que permitiría diferenciar masas renales pequeñas, de menos de tres centímetros, precisando si son malignas o benignas,  sin necesidad de hacer punciones percutáneas diagnósticas que siempre tienen sus riesgos y posibles complicaciones.
A propósito de las masas renales,  es bueno mencionar que actualmente se registra un alto incremento en el diagnóstico de tumores de riñón denominados incidentales, debido a que son descubiertos  accidentalmente, aumento que obedece, a que cada día más personas se realizan chequeos por distintas causas y de esa forma aumenta la probabilidad de descubrirlos.
“ El hallazgo, agrega el doctor Mora Kumboz,  facilita el diagnóstico en forma temprana , sin embargo, una de las opciones que existen para detectar, si el tumor es maligno o no, es la biopsia percutánea, dirigida con ultrasonido o por tomografía para definir la lesión, previamente al tratamiento. Este método tiene sus detractores, porque aun cuando se  usa para definir el potencial de malignidad, no es cien por ciento confiable”.
Imágenes durante la cirugía
En el 30 Congreso de Endurología también se presentaron avances tecnológicos que podría emplear el cirujano durante el procedimiento quirúrgico.
“Por ejemplo, se está intentado incorporar el robot, que asiste al médico durante la intervención, métodos de imágenes para que  “navegue” cuando está realizando la cirugía. Esto ayudaría al cirujano  a observar con precisión la ubicación del tumor, hacer una intervención más precisa, que redundaría en menos complicaciones. Esta técnica se usa en neurocirugía, en traumatología y ahora se intenta introducir en  urología, pero todavía no tiene uso clínico sino experimental “.
-   Estos avances que ha esbozado son alentadores, ¿se traducirían en mayores posibilidades de curación?
-  Lamentablemente hay más avances en tecnología que en curación del tumor. No se puede tapar el sol con un dedo, los avances tecnológicos muchas veces no se traducen en una disminución de la tasa de mortalidad por haber hecho diagnósticos en etapas tempranas. Hay algo más en los tumores que no sabemos, quizás el hecho de poder diagnosticarlos a nivel molecular sea un gran avance,  pero también puede pasar que cuando la lesión ya está a nivel molecular, aunque se detecte a tiempo, ya las células malignas se hayan trasladado a otros partes  del  cuerpo.
“No hay que crear falsas expectativas, destaca el doctor Mora Kumboz, la tecnología debe ser empleada con eficiencia, seguridad y sin complicaciones. Un aspecto relevante de estas modalidades tecnológicas son los altos costos, de allí que debe hacerse un uso racional, no puede haber una sobre indicación, no es justo usarla sin que lo amerite”.
La publicidad y mercadeo que se emplean para  introducir un nuevo equipo al mercado puede confundir al paciente, que podría creer que solo porque es nuevo es mejor, incluso llegar a  pensar que si no lo operan con robot, el medico no está actualizado.
No es así, aclara el doctor Mora Kumboz, cada caso es único y el tratamiento debe ser individualizado. Se necesitan más evidencias, más resultados antes de concluir que un método es mejor que otro. Apenas sale algo nuevo muchos piensan que ya lo anterior no sirve, lo pertinente es esperar el tiempo que sea necesario, los niveles de evidencia para decir que uno es mejor que otro”.
Los urólogos participantes en  el Congreso de Endourología también conversaron acerca de la pérdida de  prioridades. Muchos  pacientes privilegian la parte cosmética sobre un buen resultado quirúrgico que permite controlar el cáncer o curarlo. Pareciera más importante no tener una cicatriz. El paciente debe buscar la sanación, lo fundamental es un buen resultado.
La persona que está enferma no quiere experimentar dolor, pide una mínima incisión, bajo costo y un excelente resultado. “La función del médico tratante es ayudarle a elegir la mejor opción, el paciente debe asumir un rol activo en la toma de decisiones que conduzcan a su sanación”, concluyó.
 
 
Nota: Los contenidos de este blogspot son de carácter informativo, cuya finalidad es orientar a los lectores acerca de noticias, avances, novedades en materia de urología. Evite la automedicación y consulte a su médico ante cualquier síntoma que ponga en riesgo su salud. No pretende sustituir la consulta. Agradecemos nos escriban a morakumboz@gmail.com que es la forma más expedita de contestarles. Gracias
 
 
 
 
 
 
 
 
 

martes, 9 de octubre de 2012


 

Cáncer de próstata: ¿Por qué cirugía abierta al presidente Santos?

por Beatriz Navas Chang

6 Oct 2012

A propósito del caso del presidente colombiano Juan Manuel Santos, quien fue operado de cáncer de próstata por urólogo colombiano, Felipe Gómez, muchos se preguntan por qué se empleó la cirugía abierta y no la robótica o laparoscopia.

 

Al respecto, consultamos al doctor Elías Mora Kumboz, especialista en urología oncológica, quien apunta que la decisión de emplear una u otra técnica depende de muchos factores. “Recurrir a la cirugía abierta no significa que se esté a espaldas de los avances tecnológicos, la decisión responde a las características individuales del paciente, de la enfermedad y del entrenamiento del cirujano.

Independientemente de la técnica utilizada (cirugía abierta, laparoscópica o robótica) o de tratamientos alternos (radioterapia externa o braquiterapia) con cualquier método de tratamiento utilizado puede haber excelentes resultados, así como también complicaciones y efectos colaterales indeseables que son minimizados dependiendo de la experiencia del cirujano”.

En el caso del presidente Santos es necesario destacar, en primer lugar, que informó públicamente su enfermedad. En segundo lugar, que confió en su médico, el doctor Felipe Gómez, de nacionalidad colombiana.

-¿Por qué cree que el doctor Gómez se decidió por la cirugía abierta?

- Presumo que el doctor tiene una amplia experticia en cirugía abierta, con la que seguramente ha obtenido excelentes resultados. Esto confirma que más allá de la técnica, lo importante son los resultados, la experiencia del cirujano con la técnica que emplee. La cirugía abierta sigue siendo una opción viable para la resolución exitosa de la enfermedad del paciente.

Resultados y controles

El doctor Elías Mora Kumboz , especialista en urología oncológica, señala que un aspecto relevante en cáncer de próstata es evaluar los resultados después de la cirugía durante los controles, en pacientes que han recibido tratamiento primario, bien sea cirugía o radioterapia, que son las opciones más utilizadas.

- ¿Cómo es el período de recuperación después de una cirugía abierta?

- El paciente permanece un par de días hospitalizado. Es importante destacar que el empleo de cirugía abierta no implica que haya más dolor, es un falso mito. En la cirugía se hace una pequeña incisión en la línea media y debajo del ombligo, que es donde hay menos dolor. Se deja una sonda, que no debe retirarse tempranamente, el paciente debe permanecer con ella unos 7 días. Transcurrido ese período, se hace un estudio radiológico para verificar que no se esté escapando la orina, si todo está bien, se retira la sonda. En unas tres semanas puede incorporarse a sus labores habituales.

El paciente debe saber que está controlado, no curado. En algunos casos puede haber recurrencia o recaída en el tiempo, ya que las células residuales o recurrentes no se pueden detectar al principio, con los métodos disponibles actualmente.

“Recordar que cada paciente es diferente (factor paciente) y que ninguna enfermedad es igual a otra (factor cáncer). En este punto hay más preguntas que respuestas” finalizó el doctor Mora.

 
Nota: Cortesía de Runrunes Web del periodista Nelson Bocaranda

jueves, 27 de septiembre de 2012

Prostatitis








La prostatitis es una inflamación de la glándula prostática, que se presenta a cualquier edad, pero sobre todo en mayores de 40 años. Entre los síntomas que pueden aparecer se encuentra dificultad y dolor al orinar, orinar con más frecuencia de lo acostumbrado, fiebre, dolor en la parte baja de la espalda o dolor en la ingle, dolor al eyacular y, a veces, imposibilidad para orinar.

 


Muchos hombres, al sufrir estas molestias  y recibir el diagnóstico de prostatitis, lo asocian con cáncer. Hasta ahora no se ha demostrado científicamente que haya una relación entre la enfermedad y el cáncer.

Síntomas

“Cuando la prostatitis es aguda el paciente refiere sentirse muy mal. Puede tener escalofríos y fiebre, malestar abdominal inferior (por encima del hueso púbico); dolor perineal y quemadura al orinar, dolor al eyacular y en la parte baja de la espalda. Si  la enfermedad está más avanzada, puede reducirse la potencia del chorro de orina, puede haber dificultad urinaria y retención de la orina (incapacidad de vaciar por completo la vejiga), en algunos casos requiere hospitalización”, explica el doctor Elías Mora Kumboz, urólogo de la Policlínica Metropolitana.

La prostatitis puede aparecer en conjunto con epididimitis (inflamación del epidídimo) u orquitis (inflamación del testículo), especialmente si es provocada por una enfermedad de transmisión sexual. Otros síntomas asociados con esta patología son: Sangre en la orina, dolor en el testículo,  presencia de sangre en el semen y olor desagradable de la orina.


Tipos de prostatitis

 

De acuerdo a sus características, la prostatitis puede ser: Aguda o infecciosa; crónica bacteriana con infección urinaria recurrente; crónica sin infección y  prostatodinia (dolor en la próstata).

Prostatitis infecciosa aguda: Al paciente le da fiebre, escalofríos, molestias al orinar, podría haber retención de orina. Esta enfermedad es frecuente en pacientes con hiperplasia prostática benigna, también puede estar asociada a una enfermedad de transmisión sexual.

Prostatitis crónica bacteriana con infección urinaria recurrente: Hay un aumento en el patrón miccional, ardor en la uretra,  presencia de sangre en el semen, no hay fiebre. Está asociada a infecciones urinarias recurrentes. También puede haber uretritis que es la inflamación de la uretra.

Prostatitis crónica sin infección: Este tipo de prostatitis  puede ser inflamatoria, no bacteriana y su origen puede estar asociado a un trastorno de los nervios y los músculos que rodean a la glándula prostática. Se conoce como Síndrome doloroso pelviano.

Prostatodinia: Se manifiesta  con micciones frecuentes y dolorosas, disminuye la potencia del chorro urinario, dolor en la parte baja de la espalda. A veces la sintomatología aparece y desaparece.


 
Diagnóstico


Cuando el paciente llega a la consulta del urólogo refiriendo estas manifestaciones, es necesario practicar una serie de estudios. Se hace un examen físico para evaluar si la próstata se encuentra inflamada, dura, si hay sensibilidad o edema escrotal y secreción uretral. El tacto debe realizarse sin brusquedad.

El análisis de orina y el cultivo se lleva a cabo con tres muestras de orina, siendo la primera el chorro inicial, la segunda a la mitad del chorro y la tercera muestra se recolecta después de dar masaje prostático, si la próstata no está muy inflamada. Este tercer paso puede ser omitido a consideración del médico, si no está muy inflamada, por el riesgo de diseminar la infección o ante la existencia de un absceso.

Cuando hay prostatitis es posible que el antígeno prostático especifico (PSA) salga elevado y haya alteraciones en el análisis de la orina.
 

Factores de riesgo

Entre los factores de riesgo se encuentran infección reciente en la vejiga o en cualquier otra parte del cuerpo, agrandamiento de la próstata, relaciones sexuales anales sin protección, lesión o traumatismo del perineo (zona entre el escroto y el ano).

También implican un riesgo mayor para desarrollar la enfermedad la presencia de orquiepididimitis    (inflamación combinada de un testículo y el epidídimo), pacientes con catéter uretral permanente, una baja en los mecanismos de defensa del organismo, fimosis, instrumentación uretral, cálculos vesicales, hiperplasia prostática y estrechez en la uretra.

Tratamientos

El tratamiento depende del tipo de prostatitis, en muchos casos se trata con fármacos, se indican antibióticos, mínimo por un mes, para disminuir la recurrencia.

El médico toma en consideración la edad del paciente, su estado de salud general y  le explica el tratamiento a seguir. “El paciente es parte activa del tratamiento” enfatiza el especialista.
 
En algunos pacientes la prostatitis aguda puede ser recurrente. “Cuando es así,  se convierte en prostatitis crónica, esto puede suceder si no se indica el antibiótico adecuado  o no se prescribe por un tiempo prolongado”,  explica el doctor Mora Kumboz.

Aunque muchos pueden temerlo,  la presencia de prostatitis no implica cirugía. “No esta indicado, a menos que exista  un absceso que hay  que drenar o una hiperplasia obstructiva asociada. Generalmente, la prostatitis puede tratarse con medicamentos. En la mayoría de los casos la cirugía no es necesaria”.

Con respecto al PSA los valores pueden elevarse inicialmente. Es necesario controlarlo al mes de haber iniciado tratamiento para constatar que han  descendido a valores normales.
 
 “Si persiste un PSA elevado pudiese haber la necesidad de realizar una biopsia prostática”, señaló el doctor Mora Kumboz.
 
 
Nota: Los contenidos de este blogspot son de carácter informativo, cuya finalidad es orientar a los lectores acerca de noticias, avances, novedades en materia de urología, no pretende sustituir la consulta. Evite la automedicación y consulte a su médico ante cualquier síntoma que ponga en riesgo su salud. Les agradecemos nos escriban a morakumboz@gmail.com


 

jueves, 13 de septiembre de 2012

Escenarios en el seguimiento de pacientes con cáncer de próstata







El cáncer de próstata, gracias a la pesquisa que se realiza empleando la prueba de PSA (Antígeno prostático específico) examen físico y, biopsia, se detecta cada vez más en etapas tempranas, sin embargo, una vez realizado el diagnóstico y decidido el tratamiento, que puede ser terapia única o multimodal, según el caso, el resultado dependerá de si el cáncer es de bajo o alto riesgo.

El doctor Elías Mora Kumboz , médico urólogo de la Policlínica Metropolitana , señala que un aspecto relevante en cáncer de próstata es evaluar los resultados después de la cirugía y durante los controles, en pacientes  que han recibido tratamiento primario, bien sea cirugía o radioterapia, que son las opciones más utilizadas.  Además, es necesario distinguir entre los pacientes de bajo y  alto riesgo en cáncer de próstata incipiente, que a veces vienen con sorpresas debido a que no existen estudios perfectos que permitan diferenciar un tumor de otro.
Por definición, los pacientes de alto riesgo son aquellos que presentan un antígeno prostático por encima de  20, un Gleason mayor a 7 y una próstata dura al tacto. 

El paciente de bajo riesgo, presenta un PSA menor a 10,  un Gleason menor a 7 y en la mayoría de los casos no se palpa dureza al tacto. 
Para los casos de cáncer de próstata de alto riesgo no existen terapias únicas curativas. "Los pacientes en esta condición deben recibir tratamiento multimodal: combinación de cirugía con radioterapia, con quimioterapia y con hormonoterapia”

También, a un paciente de alto riesgo,  se le puede dar radioterapia, quimioterapia u hormonoterapia, previo o después de la cirugía, “el tratamiento no es igual en todos los casos, existen muchas opciones”, agrega el especialista.
Pese a  que se haga una buena cirugía, una buena radioterapia, un paciente con cáncer de próstata de alto riesgo, a la larga puede recaer.

Resultados después del tratamiento primario

 
Las pruebas de PSA son una parte importante en el control  del cáncer de próstata durante y después del tratamiento. “Si  a un paciente el PSA no  le regresa a cero  después de la cirugía, necesitará  tratamiento adicional  porque debe haber  alguna enfermedad a distancia y/o local (residual) que no pudo detectarse con tomografías, resonancia  ni con el Gammagrama óseo, debido a que esos estudios no detectan enfermedades microscópicas, sin embargo, se realizan para tenerlos como patrón de comparación a futuro”.

Puede  suceder, que luego de  la cirugía, el PSA baje a cero, pero luego comience a subir.  “Ese incremento del antígeno prostático específico se conoce como  recurrencia bioquímica. Si surge antes de cumplir un año de haberse realizado la cirugía, probablemente se debe a que  la enfermedad está a distancia y/o local persistente (residual), fuera de la próstata, pero a nivel microscópico, por lo que no se puede detectar con los métodos de imágenes que disponemos hasta ahora”
Es bueno acotar que si el PSA se incrementa, es bueno repetir la prueba en otro laboratorio.

Existe la posibilidad que en pacientes  de alto riesgo, antes de cumplir un año de recibir tratamiento,  surja una recaída bioquímica: “comienzan a sentirse mal, es muy probable que haya enfermedad a distancia”

El doctor Mora Kumboz  explica que también puede  producirse una recaída local. “Si el PSA sube después del año, dos o tres del tratamiento, se piensa que hay una recaída local  y en este caso, se indica radioterapia”.

“Es importante que el paciente sepa que está controlado, no curado. El hecho de haber sido operado y “eliminado” el tumor no es garantía de que no pueda haber recurrencia o recaída en el tiempo, ya que las células residuales o recurrentes no se pueden detectar al principio con los métodos disponibles” acotó.
“Recordar que cada pacientes es diferente (factor paciente) y que ninguna enfermedad es  igual en todos los pacientes (factor cáncer). En este punto hay más preguntas que respuestas” finalizó.

 

Nota: Los contenidos de este blogspot son de carácter informativo, cuya finalidad es orientar a los lectores acerca de noticias, avances, novedades en materia de urología. Evite la automedicación y consulte a su médico ante cualquier síntoma que ponga en riesgo su salud. No pretende sustituir la consulta. Agradecemos nos escriban a morakumboz@gmail.com que es la forma más expedita de contestarles. Gracias

 




domingo, 2 de septiembre de 2012




Infecciones urinarias
 
Las infecciones que alteran a la mujer en su mayoría resultan ser infecciones urinarias. En algunos casos los antibióticos no destruyen por completo las bacterias y por ello la enfermedad reaparece
 
BEATRIZ NAVAS
 
 
El doctor Elías Mora Kumboz, urólogo de la Policlínica Metropolitana, explica que una infección urinaria puede ser esporádica, y presentarse una vez al año o una vez en la vida. Sin embargo, cuando se registran más de tres episodios al año se convierte en recurrente. Este tipo de patología generalmente constituye un dolor de cabeza para el médico tratante y para la paciente, porque pese a los tratamientos, las infecciones siguen reapareciendo.

La mayoría de las infecciones recurrentes provienen del intestino distal y del epitelio vaginal. Hoy se piensa que persisten porque se mantienen reservorios bacterianos subclínicos, llamados nichos, en el epitelio urinario. "Pese al tratamiento antimicrobiano adecuado, que se indica según el urocultivo, quedan ocultos nichos de bacterias que causan la recurrencia. Pareciera que los antibióticos no destruyen por completo las bacterias, de allí que la infección reaparece".

TIPOS DE INFECCIONES
Existen varios tipos de infecciones, de acuerdo con la zona del cuerpo donde estén ubicadas. Cuando la infección ocurre en el riñón y en los uréteres se denomina infección urinaria alta, y cuando se localiza en la vejiga o uretra se llama infección urinaria baja. La mayoría de las infecciones urinarias recurrentes son en la vejiga, y se conocen como cistitis. También las infecciones pueden ser complicadas o no, lo cual depende de muchos factores.

"Se habla de infección no complicada cuando ocurre en pacientes sanas que no tienen alteraciones anatómicas ni funcionales en las vías urinarias; es decir, no hay estrechez, ni cálculos, ni vejiga neurogénica, un daño neurológico que hace que la vejiga comience a funcionar mal", señala el doctor Mora Kumboz, al advertir que cuando existe alguna de estas alteraciones se trata de infecciones complicadas.

FACTORES DE RIESGO
Entre los más comunes se encuentran la bacteriuria asintomática. Por otra parte, variaciones anatómicas, por ejemplo, la distancia entre el ano y la vagina: si la distancia es corta, hay más riesgo de infecciones. De igual forma, influyen factores genéticos porque se puede heredar la tendencia a tener infecciones urinarias recurrentes.

El comportamiento en la actividad sexual también puede incrementar el riesgo de infección. Aunque no se ha comprobado que incida considerablemente, la micción (orinar) antes y después del coito, hacerlo con frecuencia, una adecuada ingesta de líquido y la práctica de una buena higiene personal, aunque no son estadísticamente significativas, son recomendables.

Asimismo la edad, la incontinencia, prolapso y un residuo postmiccional elevado, y en el caso específico de las mujeres postmenopaúsicas, la baja de estrógenos que acompaña esta condición, así como también la humedad en la zona del periné, son agentes que facilitan la colonización de bacterias uropatógenas.

MANEJO Y TRATAMIENTO
El doctor Mora Kumboz indica que a todo paciente que presenta infecciones del tracto urinario debe hacérsele una historia clínica detallada y examen abdominal pélvico, examen simple de orina y urocultivo. Aunque existe polémica acerca de si se debe hacerse eco renal y cistoscopia durante la visita inicial, el especialista considera que es lo pertinente. "Se han visto casos de pacientes tratados con antibióticos de forma reiterada, sin haber averiguado la causa de la recurrencia, que pudiera ser, por ejemplo, la presencia de un cálculo renal, un tumor vesical o vejiga neurógena, por lo que hay que hacer diagnósticos diferenciales, practicar el eco renal y la cistoscopia para determinar si hay otra enfermedad que produce la infección".

El tratamiento depende del tipo de infección y de la recurrencia. El especialista aclara que si se trata de bacteriuria asintomática en mujeres sanas, no se recomienda tratamiento. "Si es sintomática se siguen las pautas para tratamiento de cistitis y pielonefritis aguda no complicadas y pautas especiales para casos complicados, que son aquellos en que existen enfermedades asociadas, como por ejemplo, diabetes, embarazo; en estos casos, sí amerita tratamiento".
 
Publicado en Tal Cual 30/08/2012
 
 
 
 

viernes, 24 de agosto de 2012

Uortips/Notas de Urología

Cistitis

En vacaciones puede incrementarse el riesgo


 

El uso frecuente  de baños públicos, dejarse el traje de baño mojado por mucho tiempo, o el short con el que se practica deportes  permitiendo que el sudor se seque sobre los genitales , cambios  de los hábitos alimenticios, aguantar las ganas de orinar por muchas horas, son factores que pueden incrementar episodios de cistitis.


De igual forma,  el consumo de comidas ácidas o muy condimentadas , la cafeína, el alcohol y las bebidas carbonatadas, cuyo ingesta suele aumentarse en esta época, son factores que pueden incrementar el riesgo de  padecer  cistitis, según informa  la Asociación Médica Americana, por lo que  aconseja suprimir su uso a quienes la sufren.

Consultamos al  doctor Elías Mora Kumboz, especialista en urología de la Policlínica Metropolitana, acerca del incremento de estos riesgos. En primer lugar,   señala que la cistitis es un proceso inflamatorio de la vejiga que se manifiesta clínicamente de distintas formas, es decir, los síntomas no son iguales en todas las personas, ni se presentan todos a la vez. Los episodios de cistitis pueden registrarse más de una vez y se considera recurrente cuando aparecen más de 3 veces al año.

El especialista apunta  que un 50 por ciento de las mujeres tendrá un episodio de cistitis en su vida, motivo por el cual es una enfermedad bastante común  que puede afectarla  frecuentemente.

En vacaciones se incrementan los factores de riesgo, hay cambios de hábitos, ¿qué medidas aconseja para disminuirlos?

- Al  haber cambios en el patrón de vida, podría aumentarse el riesgo de padecer cistitis. Es necesario minimizarlos. Tener mucho cuidado al usar los baños públicos, las mujeres deben tratar de orinar casi paradas , no dejarse el traje de baño mojado, sino cambiarlo por otra pieza limpia o cuando hacen ejercicios, al culminar, quitarse las prenda sudadas que están en contacto con los genitales  y sustituirlas por  ropa limpia.

También es recomendable disminuir la ingesta de cafeína, alcohol y el alto consumo de comidas muy condimentadas.

Otras de las medidas que no sólo se deben adoptar en vacaciones, sino en forma permanente son: prescindir de usar toallas sanitarias o ropa interior que produzcan  irritación, evitar el estreñimiento crónico, acudir al ginecólogo si existe flujo vaginal por hongos o bacterias, evitar la ingesta de bebidas carbonatadas.

Agrega el doctor Mora Kumboz  que el  comportamiento en la actividad sexual podría incrementar el riesgo de infección. Aunque no se ha comprobado que tenga una incidencia significativa,  se recomienda orinar antes y después de coito;  no retener la orina, lo aconsejable es vaciar la vejiga cada 3 horas, de igual forma se recomienda  una adecuada  ingesta de líquido y la práctica de una impecable  higiene personal, aunque no son estadísticamente significativas, se deben seguir.  

Factores como la  edad,  la incontinencia, el prolapso y un residuo elevado después de orinar, y en el caso específico de las mujeres post menopaúsicas, la baja de estrógenos que acompañan esta condición, así como también la humedad en la zona del periné, son agentes que facilitan la colonización de bacterias uro patógenas.

Por otra parte,  pese a que se  discute su efectividad desde el punto de vista científico, no es descartable el empleo de Cranberry o arándano en tabletas o el jugo, pero éste último, además de contener más calorías, puede causar acidez estomacal.

Finalmente, hay que destacar que la paciente con cistitis recurrente debe ser evaluada desde el punto de vista urológico para descartar patologías asociadas importantes tales como cálculos renales, tumores, cuerpos extraños, obstrucciones, enfermedades sistémicas y la cistitis intersticial, entre otras.


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lunes, 13 de agosto de 2012

Urotips/ Notas de urología







 El cáncer de próstata  no es una sentencia de muerte. Cuando se hace  un diagnóstico precoz de cáncer de próstata, un tratamiento eficaz y una técnica quirúrgica meticulosa los resultados son excelentes. El  diagnóstico a tiempo amplía las posibilidades de curación.

• El seguimiento a  pacientes, después de recibir el  tratamiento primario por  cualquier tipo de cáncer urológico es individualizado, por lo que  se aborda  de acuerdo a riesgos y patrones de recurrencia de cada malignidad, pues no todos los pacientes tienen el mismo tumor. Ningún paciente es igual a otro.

• La fase de cuidado, luego del tratamiento primario del paciente con cáncer, es muy importante, tiene implicaciones medicas, sociales, sicológicas, y económicas. Al  sobreviviente hay que  proporcionarle un cuidado de  calidad, no dejarlo a la deriva.

• Esta fase posterior al tratamiento primario debe contar con el apoyo de un equipo multidisciplinario: urólogo, oncólogo, radioterapeuta, sicólogo, terapeuta, trabajador social, sexólogo, para trabajar coordinadamente  de forma tal que no  se pierda lo  logrado.

• El equipo multidisciplinario determina  la frecuencia óptima de los controles posteriores al  tratamiento primario y debe brindar, cada uno en su área, el apoyo que el paciente requiera para  que tenga calidad de vida.


• Es de gran relevancia que el paciente tenga una actitud positiva,  que le  permita aliviar el estrés, de igual forma, es importante tener un soporte religioso o espiritual, porque no solo cuenta lo científico.

• El proceso de sanación demanda mucho más que ciencia, requiere una movilización de la expectativa positiva de vida del paciente.


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