martes, 22 de febrero de 2011

Cistitis



Origen y Tratamiento

Se estima que un 50 por ciento de las mujeres tendrá un episodio de cistitis en su vida, motivo por el cual es una enfermedad bastante común  que afecta  frecuentemente a la mujer. También pueden padecerla los hombres, en cuyo caso, suele estar asociada a la inflamación de la próstata o prostatitis.
La cistitis- explica el doctor Elías Mora Kumboz, especialista en urología- es un proceso inflamatorio de la vejiga que se manifiesta clínicamente de distintas formas, es decir, los síntomas no son iguales en todas las personas, ni se presentan todos a la vez, puede que aparezcan unos y otros no.
Entre los más frecuentes está ardor al orinar, hacerlo a cada rato, incontinencia de urgencia, querer seguir orinando aún cuando ya se ha vaciado la vejiga, escaparse la orina antes de llegar al baño.  “A veces, sostiene el especialista, la inflamación es tan severa que provoca dolor en el área de la vejiga, encima del pubis y hasta puede haber sangre en la orina”.

Origen

Puede ser causada por una infección bacteriana. “También podría tener origen viral o por hongos. La mayoría de las cistitis son bacterianas, las virales o por hongos se manifiesta en mayor parte en pacientes  inmuno deprimidos, por ejemplo, que están afectados por  VIH,  padecen  diabetes o están sometidos a quimioterapia”.
Por otra parte, explica el doctor Mora Kumboz, existe la cistitis intersticial,  “una enfermedad recurrente crónica, no bacteriana, que provoca mucha angustia en la paciente debido a que muestra todos los síntomas y, sin embargo, al realizarse  el uro cultivo, da negativo. “ En este caso es necesario evaluar urológicamente, es decir, realizar examen simple de orina, el uro cultivo y la cistoscopia, que permite revisar la vejiga internamente para descartar otro tipo de patología”.
Hay otras patologías que se manifiestan con ardor al orinar tales como los  tumores del urotelio .“El  examen de orina y uro cultivo no arroja infección y el paciente se queja, en este caso también es necesario hacer evaluación urológica, cistoscopia para descartar tumores y tomografía de abdomen”.

Cistitis recurrente

Como apuntamos anteriormente, la mujer con vida sexual activa puede presentar cistitis aunque sea una vez en su vida. Cuando la infección es localizada en la vejiga,  no hay reflujo, ni fiebre, es benigna, es decir, no causa daño renal. “La mayoría de las veces cede con tratamiento. El problema es cuando es recurrente o persistente, a pesar de recibir el tratamiento apropiado”, sostiene el urólogo.
La cistitis recurrente es de causas biológicas, es decir, el organismo no sabe defenderse de las bacterias que están en la zona urogenital de la mujer. “Al no saber defenderse, la bacteria entra a las vías urinarias, penetra a la uretra y luego llega a la vejiga  y produce la infección”.
Existen factores de riesgo sobre todo en mujeres jóvenes con vida sexual activa,  que  predisponen y pueden hacer que la infección sea recurrente. Entre ellos están el uso de dispositivos intrauterinos, condones, toallas sanitarias, “todos son cuerpos extrañamos que pueden tener bacterias y de esa forma se produce la infección”.
En la cistitis recurrente es indispensable que el urólogo realice una exploración completa para descartar que exista una enfermedad subyacente, como por ejemplo, cálculos, tumor, algún cuerpo extraño.
En la mujer post menopáusico la disminución de las hormonas femeninas puede hacerla mas propensa a infecciones. Hay enfermedades como la diabetes y cierta predisposición genética que hace a los pacientes más vulnerables.

En niños

La cistitis depende mucho del grupo etario que ataca, no es igual en edad pediátrica que en el adulto joven o en el anciano.
En edad pediátrica, generalmente se manifiesta con un cuadro febril. “El neonato no presenta otra manifestación clínica sino fiebre.  El pediatra manda a realizar un  examen de orina y uro cultivo para descartar o confirmar que se trata de una cistitis o pielonefritis, la cual se presenta con bastante frecuencia en los niños”.
En la  actualidad se pueden detectar las malformaciones urogenitales antes de que el niño nazca, lo cual permite evitar complicaciones,  actuar más rápido. “El eco o ultrasonido que se le hace a la mujer embarazada permite descubrir malformaciones en el  riñón del bebé antes del nacimiento. Una vez que nace, si continúa la dilatación del riñón, se suministra antibiótico en forma profiláctica.  Las causas de las infecciones urinarias en el neonato son las malformaciones  urológicas, la más común es el reflujo  (se devuelve la orina de la vejiga al riñón) y, en su mayoría, son corregidas quirúrgicamente para eliminar el problema y evitar daño renal permanente”.

Vigilar

Hay casos especiales, por ejemplo, si a una paciente le han  colocado una sonda en la uretra, podría infectarse. También puede darse el caso de que algún cuerpo extraño entre en la vejiga, por ejemplo, luego de una cirugía ginecológica, si por algún motivo entra una sutura dentro de la vejiga y se queda allí,  puede desencadenar infección.
Si una mujer embarazada presenta cistitis es necesario evaluar para descartar que se trate de un cálculo. Se realiza uro cultivo y si hay infección se indica tratamiento con  antibiótico  que no dañe el feto ni el embarazo.
De igual forma se producen infecciones uretrales no por la orina. Son infecciones de transmisión sexual, las bacterias penetran en la uretra y causan divertículos, que produce síntomas similares a la cistitis, pero se trata de un absceso.

Tratamiento

Una vez realizado el diagnóstico el tratamiento dependerá del tipo de cistitis. Si es una cistitis sencilla, no hay fiebre, tiene pocos días de aparición, no existen enfermedades urológicas asociadas, se espera el resultado del uro cultivo para dar el antibiótico adecuado. El tratamiento es de corta duración.
“Si es complicada, hay cálculos asociados o anomalías, diabetes, el tratamiento es distinto. Esta cistitis es más peligrosa porque puede dañar el riñón, producir a la larga insuficiencia renal y la muerte por sepsis  ( infección en la sangre). Hay que actuar pronto para resolver el problema con el mínimo de daño posible”.

Medidas

Para disminuir el riesgo de padecer cistitis se recomienda:

ü  Si un tipo de toalla sanitaria o ropa interior produce irritación, no usarla.
ü  Si hay  estreñimiento crónico, corregirlo.
ü  Si hay  flujo vaginal por hongos o bacterias acudir al ginecólogo.
ü  Vaciar la vejiga antes y después del coito.
ü  Tomar abundante agua.
ü  Vaciar la vejiga cada 3 horas, aunque se trate de baños públicos.
ü  Se recomienda acidificantes de la orina como el jugo de arándano o cramberry
ü  Evite la automedicación
Nota: Los contenidos de este blogspot son de carácter informativo, cuya finalidad es orientar a los lectores acerca de noticias, avances,  novedades en materia de urología. Evite la automedicación y consulte a su médico ante cualquier síntoma que ponga en riesgo su salud.

martes, 8 de febrero de 2011

Urotips/Cirugía Robótica

 




Cáncer de próstata: “Cuando se aconseja a un hombre de 50 años el manejo de su cáncer de próstata hay que encontrar el mejor balance entre la posibilidad de vida a largo plazo y el riesgo de secuela post –operatoria que afecten su calidad de vida y probablemente la cirugía representa la primera opción terapéutica para este grupo de pacientes”.

¿Por qué algunos sostienen que la robótica es  superior?  Muchas personas erróneamente pueden creer que existe superioridad de la cirugía robótica frente a la laparoscopia o abierta.  Sin embargo, “no  existen resultados prospectivos randomizados que comparen una con la otra, que es lo estadísticamente aceptable. De hecho, ya están apareciendo a nivel científico resultados comparativos  de las cirugías hechas con la ayuda del robot,  laparoscopia y  cirugía abierta  y todos son iguales, porque el éxito depende del cirujano no de la tecnología que se empleó”.

Resultados: “Los  resultados comparativos entre robot y cirugía abierta son sesgados, dependen mucho del cirujano, porque cada quien quiere jalar para su lado. No hay diferencias llamativas en las complicaciones peri operatorias  entre la abierta y  la robótica.  Como la  técnica es nueva,  tampoco  hay resultados oncológicos a largo plazo, es decir, aún no  se sabe si va a controlar el cáncer igual que la abierta”.

Complicaciones: " La robótica no  está exenta de complicaciones,  que no se pueden desestimar, porque están alrededor de un 20 por ciento”.

Control del cáncer: En relación al control del cáncer a corto plazo, “a  6 meses de tratamiento se reportó que el 30 por ciento de los pacientes que se operaron  con robótica requirieron tratamiento adicional versus un 10 por ciento que a las que se les hizo cirugía abierta.
Es posible que otros trabajos reportarán mejores resultados para la robótica pero carecen de soporte científico, porque se trata de estudios observacionales, y no de estudios prospectivos randomizados ( los más aceptados para tener validez científica) basados en evaluaciones objetivas y no subjetivas al hacer las comparaciones.

Al comparar los resultados de la función sexual  y urinaria  entre la cirugía radical retropúbica  y la robotica asistida,  no hubo diferencias observadas más allá de los 2 años del post operatorio , por lo tanto cuando se usan instrumentos validados en la calidad de vida, los resultados de la función sexual y urinaria son similares  tanto para la cirugía radical retropúbica como para  la robótica asistida.

Los resultados no son mejores porque depende de la técnica que utilice el cirujano.

El mercadeo con respecto a la robótica lleva a presentar resultados maquillados, se exageran los beneficios y se  minimizan los riesgos y complicaciones.

Lo más importante es controlar la enfermedad, que el paciente no muera de cáncer.

Informar al paciente: Es de gran relevancia que el médico suministre abundante información al paciente. “Suponiendo que todo ha salido bien, se ha eliminado el tumor, que el paciente quede potente, continente,con cualquiera de los métodos utilizados,  a la vuelta de 10 años, un 50 por ciento recae bioquímicamente, por eso es necesario que el  paciente sepa que no estás curado sino controlado, que requiere chequeos, controles estrictos en el post operatorio”.

Costos: Uno de los problemas de la cirugía robótica tiene que ver con los costos,  que son hasta 3 veces por encima de las otras , sin embargo “ debe ocurrir algo similar a las computadoras y a los teléfonos celulares, que al aparecer en el mercado no eran tan pequeños y funcionales como ahora.  La robótica va a evolucionar y en un futuro es posible que se masifique, que bajen los costos, cuando ya no exista  monopolio”.



Nota: Los contenidos de este blogspot son de carácter informativo, cuya finalidad es orientar a los lectores acerca de noticias, avances,  novedades en materia de urología. Evite la automedicación y consulte a su médico ante cualquier síntoma que ponga en riesgo su salud.

martes, 18 de enero de 2011

Enfermedad de Peyronie

Es  una cicatriz fibrosa que produce la pérdida de elasticidad de la túnica albugínea del pene que causa una deformidad doble y estrechez del órgano en erección. También puede ocasionar disminución del tamaño, dificultar la penetración,  erección  dolorosa, causando daños físicos y sicológicos devastadores.

El doctor Elías Mora Kumboz, médico urólogo oncólogo, advierte que aún cuando es una enfermedad benigna, amerita ser tratada.  Enfatiza que entre los síntomas que presente el paciente está la deformidad en la curvatura del pene, dolor durante la erección, disminución del tamaño y disfunción eréctil.
Mitos
El especialista advierte que hasta hace muy poco tiempo era considerada una enfermedad rara, pero no es así. Un 10 por ciento de hombres la padece  y la mayor incidencia se presenta en edades comprendidas entre 40 a 70 años.
La severidad de la enfermedad de Peyronie depende del grado de curvatura del pene. “Si  impide la penetración, provoca dolor,  tanto al paciente como a la pareja, en estos casos el paciente busca ayuda, consulta al médico”.
Otros de los mitos que existen en relación a este trastorno es que se corregía espontáneamente, sin embargo,  ahora se sabe que puede resolverse espontáneamente  sólo en un 13 por ciento de los casos;  la mayoría puede estabilizarse en el tiempo o  empeorar si no son tratados.
Causas
Aún no se ha podido detectar el origen de este trastorno. “Sigue siendo desconocido, explica el doctor Mora Kumboz, se presume que  podría obedecer a componentes autoinmunes, es decir, anticuerpos que el individuo crea contra una enfermedad.  Esta fibrosis también se puede producir por el empleo de inyecciones intra cavernosas de sustancias vaso activas en el  pene, las cuales están  indicadas para tratar la disfunción eréctil.  Cuando el tratamiento con fosfodiesterasa (Viagra, Cialis, Levitra) no surte efecto, el paciente recurre a una segunda instancia: inyectarse sustancias dentro del cuerpo cavernoso del pene, que si se repiten muchas veces en el mismo sitio, pueden crear un callo en la túnica albugínea del pene, producir una dureza y crear la curvatura”.
Otra posibilidad es que  durante el coito, sobre todo cuando el hombre está abajo y la mujer encima, se produzca micro hemorragias en el pene que pueden formar una placa que lo deforma.
Es bueno acotar que existen enfermedades asociadas a este trastorno, entre las que  se encuentra el dupuytren (contractura de los tendones de la mano),  la esclerosis del tímpano  y la disfunción eréctil.
Diagnóstico
Para llegar al diagnóstico se investiga el tiempo que tiene el paciente con el trastorno, si hay problemas de erección y si el pene ha disminuido de longitud. De igual forma, se realiza el examen físico con el pene flácido, lo cual permite  localizar la fibrosis o placa,  en caso de que esté calcificada el paciente va directamente a cirugía, no hay otro tratamiento a aplicar.
Esta lesión es necesario diferenciarla de otras, tales como la curvatura congénita del pene, infiltración leucémica,  síndrome doloroso pelviano, secuelas de una fractura del pubis y del pene por  accidente y causas siquiátricas.
Tratamiento
El tratamiento depende de muchos factores. El doctor Mora Kumboz apunta que en el caso de un paciente que tiene menos de un año con  la enfermedad,  con una curva  no tan severa  ni tan dolorosa la penetración, es candidato a recibir tratamiento oral.
A manera informativa les ofrecemos a continuación detalles del tratamiento, sin embargo, es necesario acotar que éste dependerá de la enfermedad, del médico y del paciente.
Entre los medicamentos a recetar  se encuentra  la pentoxifilina cápsulas de 400 mg, tratamiento mínimo entre 3 y 6 meses.
Otro producto  es la  L-arginina, se suministra tratamiento de 3 a 6 meses y luego  se completa con inhibidores  de la fosfodiesterasa (Levitra, Cialis, Viagra), se espera que  en un lapso de 3  a 6 meses el paciente mejore,  si no es así, hay que pasar a una segunda instancia que son las inyecciones dentro de la fibrosis. Se coloca Verapamil, un total  de 12 inyecciones. Es importante que el paciente sepa que si no hay mejoría después de la sexta inyección, hay que detener el tratamiento y buscar otras alternativas.
También se ha utilizado el interferon alfa-2b, conocido comercialmente como introna.  Se inyecta dentro de la lesión semanalmente y se observa la respuesta después de 3 a 6 inyecciones.
Asimismo se cuenta con la colagenasa. En los EEUU ya apareció el producto en forma comercial  bajo el nombre de xiaflex,  que se inyecta 2 veces por semana cada 6 semanas, para un  total de  6 inyecciones.
Ondas de choque
Entre las opciones para tratar la lesión, se encuentra las ondas de choque. “Cuando la placa está calcificada se  emplean  las mismas que se utilizan para pulverizar los cálculos  renales. Se aplica dos mil ondas por semana durante 4 semanas, y aún cuando los resultados son controversiales, es una alternativa.”
Terapia de succión
Además, se puede optar por la terapia de succión de vacío para estirar el pene. Se indica realizarlo 2 veces al día en la mañana y en la noche  por 12 semanas y de esa forma podría corregirse la curvatura del pene.
Solución Quirúrgica
El doctor Mora Kumboz  explica que si no hay mejoría con ninguno de los tratamientos convencionales la solución es quirúrgica, que es la terapia de oro para corregir la deformidad asociada a la enfermedad  de Peyronie.
Es la alternativa cuando la deformidad es muy severa imposibilitando el coito porque no hay rigidez para la penetración.
Destaca que un aspecto importante es que la alteración debe ser estable al menos por 6 meses. “Antes de ese lapso de tiempo no es recomendable operar, debido a  que es posible que la enfermedad no se haya estabilizado; de pronto se retira la fibrosis y dentro de 5 meses aparece de nuevo. Es necesario confirmar que no va a crecer más, lo que amerita un período de seguimiento por 6 meses”.
La otra indicación es cuando los tratamientos convencionales no dan resultado y cuando existe calcificación  extensa, en ambos casos el paciente va directo a cirugía.
Insiste  en que el paciente antes de operarse debe conocer todos los detalles, riesgos y complicaciones posibles, para no crear falsas expectativas.
“El éxito se define cuando el ángulo queda menos de 20 grados de curvatura en cualquier dirección” acota.
Complicaciones
Entre las complicaciones  que se pueden presentar está que la curva persista o que  después de un tiempo aparezca otra vez.” Otro aspecto a considerar es que  la longitud del pene puede cambiar. Usualmente la enfermedad reduce el tamaño del órgano y la cirugía también podría acotarlo 2 centímetros más,  esto para un paciente que tenga un pene pequeño es  un problema porque se reduce más”.
En relación a la rigidez, el doctor Mora Kumboz, dice que en un 5 por ciento de los pacientes  puede disminuir. “Para predecir que esto puede ocurrir es necesario conocer  la calidad de erección pre operatoria, obviamente,  si el paciente tiene una buena erección antes de operar, hay menos riesgo de complicación de disfunción eréctil post operatoria. En el caso de que existan problemas de erección pre operatoria,  se recomienda corregir la curvatura y colocar la prótesis para la erección de una vez”.
Puede presentarse además una alteración sensitiva en la punta del pene que usualmente desaparece con el tiempo.
Después de la cirugía se recomienda la rehabilitación a partir de la segunda semana, contracciones externas, con la finalidad de que no se adhiera el injerto a la piel y el pene tenga movilidad.
La disfunción eréctil post operatoria se ubica en el rango un de  5 a  50 por ciento dependiendo si era una condición pre existente, del tipo de operación realizada y de la magnitud del problema, si es una placa muy grande, muy extensa probablemente puede haber problemas de erección.




lunes, 27 de diciembre de 2010

Varicocele en el adulto



El  varicocele es una dilatación del plexo venoso o varices ubicadas por encima del testículo, que drenan la sangre del testículo y se encuentran en el cordón espermático. Es una enfermedad muy común, un 15 a un 20 por ciento de hombres, después de la pubertad, pueden padecerlo.
Señala el doctor Elías Mora Kumboz, médico urólogo,  que todo órgano tiene arterias y venas que  por defectos congénitos pueden dilatarse y acumular la sangre alterando el flujo venoso testicular, en el transcurso de la vida.
La enfermedad puede aparecer en el testículo derecho, en el izquierdo  o en ambos.  Cuando es en los dos,  es bilateral, trastorno que  se presenta en el 33 por ciento de los casos.
En el pasado, cuando no existía el eco o ultrasonido doppler para confirmar el diagnóstico, la mayoría de las veces se decía que el varicocele era en el lado izquierdo,  pero ahora, gracias a esta modalidad de imagen que es la ecografía, se  diagnostican más pacientes con varicocele bilateral.
El desarrollo de un varicocele agudo, en cualquiera de los dos lados, sugiere la posibilidad de un tumor a nivel del retro peritoneo o pared posterior del abdomen que comprime las venas espermáticas internas.  Antes se consideraba que si está ubicado en el lado derecho podría indicar la presencia de un tumor que comprime la vena  cava. “Esto debe sospecharse cuando el varicocele es agudo y está del lado derecho y  las venas permanecen dilatadas cuando el paciente está acostado. Si se mantienen  dilatadas, indica que se trata de un tumor que las ha trombosado impidiendo el drenaje”.
Síntomas y diagnóstico
Este trastorno, en la mayoría de los casos, es asintomático (no presenta síntomas)  y suele descubrirse cuando se hace el  examen  físico. El paciente  debe estar erguido,  de pie,  porque si está acostado las venas  propulsan la sangre y  desaparece la dilatación, lo que impide  detectarlo.
Hay casos en que el paciente puede presentar sensación de peso, molestias durante la actividad sexual o cuando hay calor. También es frecuente que consulte por trastornos de fertilidad.
Para confirmar el diagnóstico, el examen clínico se complementa con un eco doppler, que permite evaluar el flujo sanguíneo.” Una vena que mida más de 3 milímetros  o que presente reflujo  venoso durante el aumento de la presión abdominal, es decir, cuando el paciente puja la sangre en vez de subir baja, permite confirmar el diagnóstico que se hizo clínicamente. Efectivamente, se trata de varicocele”, apuntó el especialista. 
Es importante destacar que dependiendo del grado de dilatación de la vena, el varicocele puede ser pequeño, mediano o grande. Sin embargo, es necesario acotar que uno pequeño puede ocasionar  mayores daños que uno grande. El tamaño no expresa el grado de alteración funcional que puede producir esta enfermedad, que no es grave ni una emergencia, siempre y cuando no exista un tumor retro peritoneal.
Tratamiento
No todos los pacientes que tienen varicocele necesitan operarse. Tres alteraciones indican que el tratamiento sea quirúrgico.
En primer lugar, es necesario acotar que la solución quirúrgica está indicada cuando causa molestias. “Esto sucede porque hay una inflamación, si el varicocele provoca congestión venosa, aumento del ácido láctico, trae como consecuencia que se altere la calidad de vida del paciente”, dijo el doctor Mora Kumboz.
También hay que operar cuando se altera  la espermatogénesis, produciendo infertilidad por la disminución del número de espermatozoides, alteraciones en la forma de éstos, entre otros. La operación se hace para preservar o mejorar la capacidad de reproducción, en un 70 por ciento dependiendo de la edad del paciente, mientras más temprano se opere más rápida será la recuperación.
La otra indicación quirúrgica es cuando el testículo disminuye de tamaño, producto de la presencia de la sangre en el testículo, que no se ha purificado en el riñón, lo cual provoca que éste disminuya de tamaño y lo atrofie con el tiempo.
Con respecto a las alternativas de corrección del trastorno, el especialista aclara que no hay opción de tratamiento médico debido a que no hay ninguna pastilla  que lo corrija. “El procedimiento en la mayoría de los casos es quirúrgico, y si  el caso no es de operación, amerita un control de la enfermedad”.
Añade que si el tratamiento es quirúrgico “usualmente se usa la vía subinginal, es la más usada  y la incisión es pequeña. También existe la retro peritoneal, laparoscopia y la radiológica, pero ninguna de éstas es superior a la subinginal .La operación consiste en ligar las venas dilatadas preservando las  arterias.”
Complicaciones
Insiste en que todo acto quirúrgico puede complicarse y que el paciente debe conocerlo.” Una de las complicaciones es que  el escroto se llene de líquido,  derivando en lo que se conoce como hidrocele. También puede se, con el tiempo, una disminución del tamaño del testículo, atrofia testicular que puede ocurrir por aberraciones anatómicas de la  arteria testicular, igualmente puede haber inflamaciones  post operatorias locales que desaparecen la mayoría de las veces al mes de la operación”.
Agrega que a veces los pacientes, cuando se trata de varicocele bilateral, solicitan que le operen los dos a la vez, lo que retrasa un poco la recuperación, mientras que cuando se hace por separado el período de convalecencia es menor.








domingo, 12 de diciembre de 2010

Vasectomía



Usar el cerebro, no el corazón

La vasectomía es un método popular de esterilización permanente en el hombre practicada en forma electiva, es decir, usando el cerebro y no el corazón, con una tasa de éxito de 99.9 por ciento y una tasa de complicaciones bajas y sin secuelas adversas a largo plazo. Es decir,  no hay riesgo  aumentado de cáncer de próstata, ni de testículo, ni osteoporosis, ni de  enfermedades cardiovasculares a largo plazo.
En el pasado, la  vasectomía se usó para el  tratamiento de hiperplasia prostática benigna,  en personas con alta frecuencia de masturbación, para prevenir la vejez,  en esterilización de criminales y a partir de los años 70,  para ser practicada en forma voluntaria como método anticonceptivo,  siendo hoy uno de los procedimientos quirúrgicos más comúnmente practicado.
Es importante destacar que su práctica no afecta la masculinidad ni la sexualidad. Está indicada en personas a partir de mediana edad que ya no quieran tener más hijos y  deseen compartir la responsabilidad con su pareja de usarlo como método  anticonceptivo para no procrear más. No es recomendable realizarla el primer día de la consulta, debido a que es aconsejable que esa primera cita sea utilizada  para que el paciente y el médico conversen, de manera tal  que el especialista explique la técnica,  ventajas, desventajas y complicaciones.
El procedimiento quirúrgico  se puede realizar en el consultorio con anestesia local y una mínima preparación. Se hace una incisión a cada lado del escroto o en línea media escrotal y se ligan  los conductos deferentes de ambos lados, que son los que  llevan los espermatozoides desde los testículos hacia el conducto eyaculador. La recuperación es rápida, el paciente puede reintegrarse a sus labores  en menos de 3 días y sólo debe restringir el esfuerzo físico y el sexo por una semana.
Como todo acto médico puede tener complicaciones que son menores cuando el cirujano tiene más experiencia. Entre las complicaciones están: hematoma en la herida en un 3 por ciento; infección en la herida entre 1 a 3 por ciento;  dolor local que desaparece la mayoría de las veces en un par de semanas. También podría presentarse el síndrome post-vasectomía, que es un dolor testicular crónico que dura más de 2 semanas, que aumenta con la eyaculación y es producido por obstrucción del deferente del lado testicular, lo cual ocurre en menos del 3 por ciento de los casos; recanalización temprana en menos de 0,5 por ciento  (implicando que nunca el espermatograma llegó a 0 el puntaje de espermatozoide) y recanalización tardía que ocurre en menos de 0,5 por ciento (ocurre después de tener 2 espermatogramas en 0).
Esto lo que quiere decir es que la vasectomía no es perfecta y una futura concepción no se puede garantizar. Después de realizada la vasectomía, se recomienda hacer 2 espermatogramas que reporten cero espermatozoides luego de 24 eyaculaciones,  o después de 3 meses de realizado el procedimiento, antes de realizar sexo sin protección, entendiéndose sexo sin protección para no procrear.











martes, 23 de noviembre de 2010

Tumores renales incidentales


 
En la actualidad se registra un alto incremento en el diagnóstico de tumores de riñón denominados incidentales, debido a que son descubiertos  accidentalmente, aumento que obedece a que cada día más personas se realizan chequeos por distintas causas y de esa forma aumenta la probabilidad de descubrirlos.
También se asocia la aparición de estas pequeñas masas renales a factores  tales como la obesidad y el hábito de fumar.
El doctor Elías Mora Kumboz, médico urólogo, explica que en muchos casos sucede que un paciente va al gastroenterólogo por una gastritis o una colitis, y al evaluarlo con ultrasonido o eco abdominal, el médico encuentra una lesión sólida en el riñón. El especialista indica realizar una tomografía y si ésta confirma que, efectivamente, hay una lesión sólida, se trata de un tumor renal incidental. La persona no presenta síntomas, sin embargo, existe el tumor en el riñón.
Al detectarlos, el paciente es remitido al urólogo para que realice los estudios y determine qué hacer.
“Si el tumor tiene menos de 4 centímetros y es sólido, decidir qué hacer se convierte en una  gran interrogante porque los métodos de imagen empleados para estudiarlos, como el caso de la tomografía, no indican si la lesión es  benigna o maligna. Si es benigna no hay problema, pero si es maligna puede crecer y manifestarse con metástasis”, señala el especialista.
Clínicamente hablando, hoy día, del 100 por ciento de los tumores renales diagnosticado, un 70 a 80 por ciento de éstos son de menos de 4 centímetros; son clínicamente localizados y no dan síntomas. Mientras que el 30 por ciento restante, se manifiesta con metástasis a distancia, es decir son clínicamente avanzados.
Agrega el doctor Mora Kumboz que cuando se habla de metástasis es porque el tumor ha crecido, ha salido del riñón, ha invadido la vena  renal, los ganglios linfáticos o se ha extendido a cualquier parte del organismo.
No solo el tamaño
El tamaño del tumor no necesariamente indica su potencial biológico para manifestarse con metástasis. Podría presumirse que un tumor de menos de 4 centímetros no es agresivo, sin embargo, es importante destacar que es imposible predecir su potencial biológico. La tasa de crecimiento por año de una lesión maligna es de 0,3 centímetros.
Muchos podrían creer que si un tumor es pequeño no hay posibilidades de que sea cancerígeno, pero no es así. El especialista advierte que “cuando miden menos de un centímetro, en un 50 por ciento de los casos son benignos, mientras que si miden 4 centímetros, un 20 por ciento de éstos son benignos. Estas cifras son importantes porque al decidir qué hacer, la indicación, para los tumores de 4 centímetros es la extirpación parcial del riñón, es decir, se extrae totalmente el tumor con una parte del riñón y se deja parte del órgano funcionando. Si el tumor tiene esas características y es benigno, no se justifica dejar al paciente sin un riñón, y,  en caso de encontrarse malignidad, la extirpación parcial es suficiente para el control de la enfermedad”.
Una de las opciones que existen para detectar si el tumor es maligno o no es la biopsia percutánea dirigida con ultrasonido o por tomografía para definir la lesión, previamente al tratamiento.
Este método tiene sus detractores, porque aún cuando se  usa para definir el potencial de malignidad, no es 100 por ciento confiable. “Puede suceder, que de pronto la aguja no tome exactamente la muestra de tejido del tumor, por lo que este sistema tiene un alto porcentaje de falsos negativos y falsos positivos”.
Tratamientos
Una de las opciones, como ya referimos, de acuerdo al tamaño de la lesión, es la observación. “Si por ejemplo se detecta la masa renal de un centímetro, lo indicado es realizar la observación, es decir, el control cada 6 meses o un año.  Hay dos elementos importantes a considerar, por un lado, hay que realizar una tomografía por contraste; si la lesión toma el contraste en forma heterogénea, lo más probable es que el tumor sea maligno. Otro elemento clave es si el tumor crece más de 0,3 centímetros,  si es así lo más probable es que sea maligno y hay que actuar en consecuencia”.
La otra opción es extirpar las lesiones mediante la cirugía abierta o laparoscopia, retirándola y dejando el resto del riñón funcionando en forma normal. “El tratamiento quirúrgico depende del tamaño del tumor.  Si es de menos de 4 centímetros, se extrae completamente el tumor con una parte del riñón y se deja parte del órgano funcionando; mientras que si la masa sólida es de 7 centímetros o más se extrae totalmente el riñón”.
Hacer  la cirugía parcial y dejar el riñón previene la enfermedad crónica renal que causa muerte y se minimiza el riesgo de enfermedades cardiovasculares.  “Cuando se elimina un riñón se pueden ocasionar daños al que queda  sano y producir enfermedades cardiovasculares  que aumentan la mortalidad a largo plazo y produce enfermedad renal crónica”.
En el 15avo Curso de Cáncer Urológico también se consideró la aplicación de la ablación, que consiste en usar la crioterapia, aplicación de frío extremo o la radiofrecuencia, que es el empleo de calor extremo. “Se realiza vía percutánea sin abrir al paciente, guiado por ultrasonido o tomografía. Se introducen unas agujas que queman la zona de la lesión tumoral o que congelan a menos de 50 grados de temperatura. Este tratamiento está indicado para personas de avanzada edad o en pacientes que rehúsan la cirugía, sin embargo, se encuentra en etapa experimental porque no se tienen los resultados a largo plazo”, advirtió.
En resumen,  podemos optar por el seguimiento activo del paciente, haciendo evaluación cada 6 meses o  la cirugía  parcial  del riñón, extirpando la lesión.  Esto tiene la ventaja que si el tumor es benigno  se preserva el riñón con todas sus funciones, es decir,  el paciente vive sin mayores contratiempos. Y si la lesión es maligna,  también  se elimina el problema, porque de una u otra forma  el paciente se libera de la angustia. Mientras que, la crioterapia y la radiofrecuencia, aún se encuentran en fase experimental.









lunes, 1 de noviembre de 2010

Cálculos renales


Los  cálculos renales o nefrolitiasis, comúnmente conocidos como piedras en el riñón,  son masas sólidas compuestas de pequeños cristales que pueden presentarse en forma solitaria o múltiple, en cualquier parte del tracto urinario, el cual consta de dos riñones con sus respectivos uréteres que conectan a la vejiga.
El doctor Elías Mora Kumboz,médico oncólogo, especialista en urología, explica que “esta condición la padece aproximadamente el 12 por ciento de los hombres y el 5 por ciento de las mujeres. Es responsable de altas pérdidas de horas trabajo, además del elevado costa en su tratamiento. La nefrolitiasis, es decir, la presencia de cálculos se presenta frecuentemente entre los 25 y los 40 años de edad, en ambos sexos”.
-¿Por qué se forman?
-Ocurre cuando ciertas sustancias como el calcio o el ácido úrico se concentran en la orina en  grandes cantidades. Estas sustancias se sedimentan en forma de cristales, que con el tiempo crecen y se transforman en las llamadas piedras. Es importante recalcar que esta enfermedad puede aparecer incluso sin la presencia de niveles elevados de estos metabolitos en la orina.
El especialista explica que entre los factores que favorecen la aparición de cálculos se encuentran:  “Las condiciones de la orina , cuando es  altamente concentrada; una dieta alta en proteínas animales , baja ingesta de líquidos y otras condiciones médicas coexistentes en el paciente, tales como la obesidad, gota, diabetes, o los que han sido sometidos al bypass gástrico”.
Mora Kumboz recalca que también es importante señalar que algunos medicamentos promueven la aparición de cristales en la orina, que a su vez incrementa el riesgo de formación de cálculos. “Las personas deben saber que entre los medicamentos que favorecen la aparición de cálculos se encuentra la ingesta excesiva de vitamina C y el abuso de laxantes”.
La historia familiar también cuenta. “Pacientes con familiares cercanos o una historia previa de nefrolitiasis tienen un mayor riesgo en comparación con el resto de la población de sufrir esta condición. Luego de formar un cálculo renal, una persona tiene un 5 a un 10 por ciento de probabilidad de formar un segundo cálculo al año y un 50 por ciento de formar un segundo cálculo a los 10 años de la aparición del primero”.
-¿Cuales son los síntomas que presenta una persona que tiene cálculos renales?
-La mayoría siente un dolor característico conocido como cólico nefrítico. Otros síntomas comunes, en el cuadro de esta condición, es la hematuria (sangre en la orina), nauseas y vómitos. En ocasiones, la ubicación y el tamaño del cálculo es tal que éste no produce ningún tipo de síntomas. Estos cálculos asintomáticos son típicamente detectados de manera incidental cuando se realizan estudios radiológicos.
-¿Cómo se evalúa la enfermedad?
-El diagnóstico se hace sobre la base de los síntomas del paciente y de estudios de la orina. Los estudios radiológicos sirven para confirmar si se trata de nefrolitiasis,  determina el número, la ubicación y el tamaño de las piedras. La modalidad más usada es la tomografía computarizada que permite  diagnosticarlos en  forma precisa y detectar otras enfermedades asociadas, no relacionadas con los cálculos, como por ejemplo, un tumor de riñón.
Agrega el doctor Mora Kumboz que una vez que se conoce  la existencia de cálculos la decisión de tratar medica o quirúrgicamente está basada en múltiples factores. “La mayoría de los cálculos pasan espontáneamente y el tratamiento es paliativo para controlar el dolor. Los pacientes que ameritan tratamiento quirúrgico son los que presentan fuerte dolor, infecciones, los que tienen un solo riñón, o  padecen insuficiencia renal”.
En los casos que se requiere tratamiento quirúrgico las tres modalidades más empleadas son:
        Litotripsia por Onda de Choque: La ubicación de la piedra es fundamental para su empleo. El urólogo, con la ayuda de rayos X o ultrasonido, ubica la piedra y con las ondas de choque de alta energía los pulveriza. Es importante destacar que existen dos contraindicaciones para el uso de ondas de choque, el caso de mujeres embarazadas y coagulopatías no corregidas. Una complicación frecuente es la llamada “calle litiasica” que puede obstruir el riñón sin presentar síntomas, por lo que es indispensable el control estricto posterior al tratamiento.
                La ureteroscopia:  es la introducción de aparatos endoscópicos miniaturizados a las vías urinarias para localizar el cálculo y fragmentarlos con diferentes fuentes de energía, por ejemplo, el láser. Aunque esta evita la necesidad de cirugía abierta, no existe ningún procedimiento medico-quirúrgico exento de complicaciones.
        La Nefrolitotomia Percutánea: es una cirugía mínimamente invasiva reservada para aquellos cálculos que por sus dimensiones no son viables de ser expulsados espontáneamente por el tracto urinario. Esta es una forma efectiva de extraer los cálculos de riñón evitando incisiones dolorosas que quedaron en el pasado.
Una vez tratada la recurrencia de nefrolitiasis puede ser prevenida con ayuda del urólogo tratante que indicará los cambios necesarios que  el paciente debe hacer en la dieta y  su estilo de vida. 
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